Estoy a unas horas de la operación… No estoy asustada, me asustan los demás. No he llorado, mi hermanita me ha hecho llorar. El estúpido messenger no quiere conectar. Argh…
Bueno, supongo que es ese tipo de momentos en los que uno reflexiona sobre todo lo que ha vivido y cosas así. Pero no tengo ganas… todo esto es muy surrealista. Ya sabemos que todo va a estar bien, pero si quieren, pueden rezar en mi lugar.
Hace mucho frío en la ciudad. Estoy tecleando con guantes…
Hace alrededor un mes, mi doctor me mandó con un cardiólogo porque dijo haber escuchado una anomalía en el palpitar de mi corazón. Me mandaron a hacer una radiografía, un electrocardiograma, análisis de orina y fui con el dichoso cardiólogo. Me receto unas pastillas y me dijo que lo viera después para hacerme un ultrasonido al corazón. Todo por ese sonido que según el doctor se llama “doblez de corazón”. Hasta ese momento mi preocupación más grande era el dinero gastado por todo lo anterior. Pero ayer que fui al ultrasonido mis pensamientos cambiaron un poco. El cardiólogo habló sobre un defecto de 8mm con origen de nacimiento y sobre tramitar una operación. Así que bye bye Coca-Cola y viaje a Japón. Good Morning Mr Fear.