Creciendo

Mayo 1st, 2010 § 0

Creo que he crecido un poco, ayer lo noté.

Tenía miedo de caer, de sufrir, de llorar, de sentir otra vez como se me escapaba de las manos y no poder hacer nada.

Pero no pasó. Fue todo, es cierto. Fue el mismo momento de increíble calidez en el que yo amo y lo sé, y siento el sentimiento atravesarme y perseguirme mientras me aferro a sus manos y a sus ojos y el mundo gira y no me importa.

Y la sonrisa sin sentido de encontrarte al ser humano dentro de otra máscara, de volver a algo que extrañabas, que deseabas. Es él y soy yo; y aún así, ya no somos exactamente.

Pero ya no me puede lastimar; ya no más.

Lo amo, pero por fin puedo decirlo en paz. Tal vez fue el fin.

Instante

Diciembre 20th, 2009 § 3

Me tocas y desaparezco. Es como una visión de una época antigua, siempre espledorosa y magnificada… Respirar es difícil; sabiendo que cada exhalación me alejará unos segundos de ti, debería serlo. Siento lágrimas que no pedí venir a mis ojos y trato de detenerlas. “¡Llorar, justo ahora! No lo puedo permitir…” Miro tus ojos cerrados, tranquilos, sin saber en qué estás pensando, y sonrío con el corazón acelerado. Ni siquiera yo sé lo que estoy pensando o lo que estoy sintiendo. Sólo sé que quiero morir así, con tu mano fuertemente aferrada a la mía y tu respiración profunda haciendo compañía a la canción de amor barata que suena desde el televisor. Quiero preservar este instante por el resto de mi vida y vivir en él; ¡que el tiempo se detenga por favor! En este momento, sólo es el presente: ese mágico y desafiante tiempo en que nada importa más que sentir, ser uno con el mundo; el estado de inconciencia natural…

Y entonces llega el miedo; el nauseabundo, agonizante, paralizante miedo cuando tus largos y delgados dedos sueltan los míos y es obvio que todo va a terminar. Que el tiempo no se ha parado, sin duda. Impotencia. ¿Qué puedo hacer? Nada. Tragarme el dolor, tragarme las palabras hermosas, perfectas y ensayadas que quería decir… No puedo molestarte con mis tonterías infantiles. Tu vida ahora es más importante, más relevante para el mundo que la mía…

Te alejas con pose amable y luego te vas. Quiero salir corriendo y alcanzarte, y besarte, y no soltarte jamás. Pero las piernas me tiemblan; no es adecuado, nunca lo será. Recojo mis cosas y me voy también. El mundo es grande y yo, en este momento soy tan pequeña. La ciudad me aterroriza con sus colores agresivos.

¿Por qué el mundo no terminó ahí mismo, entre la oscuridad y el aroma de tu compañía? ¿Por qué el universo no se apiadó de mí y acabó con mi existencia mientras ésta era gloriosa? Ahora estoy sola, y sé que he caído de nuevo en tu red, que has conseguido lo que querías, como siempre, y te has ido satisfecho; todo con mi explícito conocimiento y consentimiento. Que enferma me siento, que asco me doy… Aún más sabiendo que no me arrepiento, que lo haría mil veces más.

Las palabras de mi psicóloga rondan mi cabeza una y otra vez. “¿Cómo puedes hacerte esto a ti misma?”. No lo sé–.

En cortas palabras

Diciembre 19th, 2008 § 0

Aunque ayer escribiste en tu diario largas largas entradas sobre lo mal que te sentías, desde esta noche comienza nuestra larga larga historia, y jamás podrás escribirla por completo.

Where Am I?

You are currently browsing entries tagged with emociones fuertes at Estúpido Diario.