Instante

Diciembre 20th, 2009 § 3

Me tocas y desaparezco. Es como una visión de una época antigua, siempre espledorosa y magnificada… Respirar es difícil; sabiendo que cada exhalación me alejará unos segundos de ti, debería serlo. Siento lágrimas que no pedí venir a mis ojos y trato de detenerlas. “¡Llorar, justo ahora! No lo puedo permitir…” Miro tus ojos cerrados, tranquilos, sin saber en qué estás pensando, y sonrío con el corazón acelerado. Ni siquiera yo sé lo que estoy pensando o lo que estoy sintiendo. Sólo sé que quiero morir así, con tu mano fuertemente aferrada a la mía y tu respiración profunda haciendo compañía a la canción de amor barata que suena desde el televisor. Quiero preservar este instante por el resto de mi vida y vivir en él; ¡que el tiempo se detenga por favor! En este momento, sólo es el presente: ese mágico y desafiante tiempo en que nada importa más que sentir, ser uno con el mundo; el estado de inconciencia natural…

Y entonces llega el miedo; el nauseabundo, agonizante, paralizante miedo cuando tus largos y delgados dedos sueltan los míos y es obvio que todo va a terminar. Que el tiempo no se ha parado, sin duda. Impotencia. ¿Qué puedo hacer? Nada. Tragarme el dolor, tragarme las palabras hermosas, perfectas y ensayadas que quería decir… No puedo molestarte con mis tonterías infantiles. Tu vida ahora es más importante, más relevante para el mundo que la mía…

Te alejas con pose amable y luego te vas. Quiero salir corriendo y alcanzarte, y besarte, y no soltarte jamás. Pero las piernas me tiemblan; no es adecuado, nunca lo será. Recojo mis cosas y me voy también. El mundo es grande y yo, en este momento soy tan pequeña. La ciudad me aterroriza con sus colores agresivos.

¿Por qué el mundo no terminó ahí mismo, entre la oscuridad y el aroma de tu compañía? ¿Por qué el universo no se apiadó de mí y acabó con mi existencia mientras ésta era gloriosa? Ahora estoy sola, y sé que he caído de nuevo en tu red, que has conseguido lo que querías, como siempre, y te has ido satisfecho; todo con mi explícito conocimiento y consentimiento. Que enferma me siento, que asco me doy… Aún más sabiendo que no me arrepiento, que lo haría mil veces más.

Las palabras de mi psicóloga rondan mi cabeza una y otra vez. “¿Cómo puedes hacerte esto a ti misma?”. No lo sé–.

Codependencia

Mayo 27th, 2009 § 1

Yo no creo que sea exactamente codependiente, porque realmente no me vuelven loca los problemas de los demás. El hecho es que sí reconozco que prefiero pensar en ellos que pensar en los míos, y sé que tengo problemas para ver por mí misma. Pero es más otro tipo de complejo, en el que me gusta facilitarme las cosas, resultando en que “ser útil” es una excusa razonable para no “ser lo que quiero ser” (temporalmente). Eso tuvo sentido tanto sentido *sarcasmo*.

Y claro, lo veo también como una clase de incluído en mi personalidad de Número Dos.

(Mi obsesión conmigo misma es más preocupante que esto, en definitiva.)

De todos modos, hice montones de pruebas sobre este tema. Resalto las características que me parece que describen mi comportamiento.

» Read the rest of this entry «

Estoy enferma

Abril 16th, 2009 § 1

Porque es tan fácil que me convenzas de que esto es lo único por lo que vale la pena el sufrimiento.

Where Am I?

You are currently browsing entries tagged with estoy-enferma at Estúpido Diario.