Puedo aguantar

Si él cree que puede hacerme no querer esta relación con esto se equivoca. Y mucho.

Yo puedo aguantar mucho más. Puedo aguantar su condescendencia, su irracionalidad, su volubilidad y su inmadurez.

Que siga, ¡que me lance lo mejor que tenga! Yo puedo resistirlo y lo haré porque ya me prometí no rendirme respecto a él.

Lo quiero conmigo y el precio jamás podrá ser demasiado alto.

Quizás esto sólo quiere decir que él se ha convertido en el “plot device” de mi crecimiento emocional. Y yo que empezaba a creer que me importaba de verdad…

2 conclusiones

Hábitos alimentarios

He descubierto la razón en la relación de mis patrones de alimentación con mi estabilidad mental y emocional. Es algo verdaderamente simple, basado en el hecho de que la alimentación consiste en una necesidad básica del ser humano para su supervivencia.

  1. Estando en un estado estable, existe en mí la facilidad para desarrollar una dieta basada en cereales integrales y vegetales.
  2. Estando en un desbalance puramente emocional o en uno puramente mental, tengo la tendencia a comer en exceso y a llevas una dieta basada en pan blanco y distintos tipos de queso.
  3. Estando completamente inestable tanto mental como físicamente, pierdo el interés por la alimentación, correcta o incorrecta y simplemente me abstengo de ella.

Con esas observaciones, planteo la hipótesis de que:

  1. Al sentirme bien conmigo misma inconcientemente deseo prolongar mi vida con hábitos saludables;
  2. al sentirme medianamente deprimida no estoy en una etapa precisamente suicida, pero me desinteresa alargar “el sufrimiento de la vida”;
  3. al sentirme absolutamente deprimida apelo al único tipo de suicidio del que soy capaz, siendo ese el causado por omisión.

Y así llegué a comprender como alguien con una personalidad tan desquiciada como la mía no era suicida en potencia: en realidad, lo soy, pero de una manera un poco retorcidamente distinta.

Depresión

Descubrí, durante mi más reciente ya superada depresión, que una de las cosas que más me preocupaba acerca del problema como totalidad, es que era incapaz de manejar dicha situación con madurez e inteligencia (lo que yo denomino: actuar como dictan los patrones establecidos de una sociedad de mártires y héroes de bronce). Pero, ¿por qué debería preocuparme?

Vamos, en unos meses voy a cumplir 20 años y voy a dejar de, teóricamente, ser una adolescente completa. ¿Cuál es el punto de seguir siendo adolescente si no puedo comportarme inmaduramente y deprimirme hasta que haya terminado con todas las reservas de chocolate del estado?

Nunca me había preocupado ser demasiado depresiva como algo que afectara mi madurez intelectual; siempre he sido conciente de que tengo la madurez emocional de una quinceañera, así que… ¿Cuál es el problema? No voy a cambiar eso solo porque esta vez decidí que mi tormento psicológico fuera un hombre “maduro” y relajado, poco apegado a mis terminos de emocionalidad estética.

Así que… hasta que sea necesario, al diablo la madurez emocional; todavía me queda algo de tiempo para vivir todas las secciones de mi vida como extensiones de mi obra artística.

Camino

He tenido dos días tan horribles y ni siquiera siento ganas de narrarlos. En realidad, no siento ganas de nada. He perdido la poca dirección que le quedaba a mi vida. Mi existencia ha perdido la poca utilidad que le había hallado.

No sé que hacer. Quiero salir corriendo de aquí, pero… ¿a dónde? ¿con qué sentido? ¿para qué?

Quiero verlo… no me importa que me rechace, que me humille, que me haga llorar, que acabe con mi salud mental… Quiero verlo tanto; me quema la garganta y  me estruja el corazón; soy incapaz de respirar correctamente. Pero… pero… ¿pero qué?  Si ya decidí que carezco de integridad como persona, de respeto y amor hacia mí misma, ¿qué me detiene?

“Esta fue mi decisión; creerle fue mi decisión… ” No importa cuanto lo repita, ¿soy de verdad tan madura para lidiar con esto?

Nunca creí que podría llegar a sentirme así por una cosa como esta. Es claro que nunca dejas de conocerte a ti mismo.

EDIT: He estado pensando seriamente, por primera vez en mi vida, en ver a un psicológo desde hace alrededor de un mes. Me parece gracioso que lo que me ha impulsado primero haya sido la idea de “ser una mejor persona para él”. Ahora creo que tal vez me podría ser útil para evitar que mi problema de codependencia alcance niveles peligrosos y termine casándome con un hombre con una enfermedad terminal o alguna otra situación demente.